
No voy a decir nada mas
ni de ti ni de la pobreza
que en mi alma dibujaste.
Sonrojaste la esperanza
y el libre fluir del sueño
que habitaba en lo sublime.
Eres libre para odiarte
y alardear del miedo
que se enrrosca en el futuro.
No llores de mi
ni abuses del muerto que en negro
te olvida.
Solo espera.
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