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sábado, 26 de marzo de 2011

jueves, 17 de marzo de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

Discriminación literaria.

Hoy dando un paseo por el centro de Barcelona y siguiendo mi costumbre de visitar librerías, me he encontrado con un hecho muy curioso aunque seguramente no casual.
El caso es que he entrado a preguntar en varias de ellas por los "Ensayos" de Montaigne y por la edición completa de "En busca del tiempo perdido" de Proust, y me he encontrado que en todas
disponían de varias ediciones en catalán y de ninguna o muy pocas en castellano, siendo estas ademas todas en tapa dura y en ediciones mucho mas caras que las otras. De forma que me hubiera costado leerlos en catalán unos 40 euros mientras en castellano hubieran supuesto 90 euros.
Mucho me temo que el régimen esta comenzando otra nueva forma de discriminación hacia el castellano y ahora están atacando por el lado bueno, que es el bolsillo.
También destacar que las cabezas de góndola y sitios preferentes en todas las librerías están ocupados por literatura catalana y relegando, cuando no obviando la literatura española.
Eso si, destrozando a Vargas Llosa, en traducción lastimosa para que pueda ser entendido por la independencia catalana.
Estemos atentos.

martes, 8 de febrero de 2011

lunes, 7 de febrero de 2011

jueves, 27 de enero de 2011

Extra vídeos de la tabla periódica de vídeos - Universidad de Nottingham


Extra vídeos de la tabla periódica de vídeos - Universidad de Nottingham

lucha


La lucha que en mi alma impera
roja y fría perdura en la ensenada
una vaga altura que ilumina
el despertar del muerto que me aloja.
Acero, hambre y vida
del huir y el crepitar me desaloja
en la zanja de esta hora resumida
tu mirada inútil me deshoja.


No voy a decir nada mas
ni de ti ni de la pobreza
que en mi alma dibujaste.
Sonrojaste la esperanza
y el libre fluir del sueño
que habitaba en lo sublime.
Eres libre para odiarte
y alardear del miedo
que se enrrosca en el futuro.
No llores de mi
ni abuses del muerto que en negro
te olvida.
Solo espera.


miércoles, 26 de enero de 2011

sueño


La espinada suavidad de tus manos
la calurosa frialdad de tus besos
tu sonrisa mordida
por sombras y muecas nefastas
que atraen hacia el recuerdo
de tus afanes vacíos
el tililar de mentiras
y sucias verdades calladas
que doblegan velas y palos
de llamas que desenfrenan
arboles de podrida carne.

luna


Una perla que me trajeras desde el mar inconsolable
para enfriar las heridas que de tu amor se derivan
como un volcán de amplia estela a tus pies incontestable
que enajena y descontrola el devenir de mi vida.

Azul


Y si el azul
fuera fuego
y la mentira sincera
como lamentar el sesgo
del mar junto a la olivera
o del penacho de espanto
enfrentado a mi osadia
de diamantes despuntados
de cielos en rebeldia
o del mirar de los vientos
que lustrosos me amenazan
sin olvidar el estruendo
ni olvidar las esperanzas.

Espinas.


Espinas llenas de rosas
que han cercenado la vigencia
de la catedral violada
y la ausencia del olvido
que con soledad protesta
del azul y parco querubín mecido
hacia las olas inflamadas
de mi verdad perjuro
que tu vida y mi amor
han muerto desolados.

enojos


Me enoja

Que me menosprecien. Nadie puede menospreciar a nadie, el aprecio se posee no se recibe.

Que me contradigan. Nadie me contradice, solo opina diferente.

Que me ninguneen. Solo tú puedes ningunearte.

Que no me presten atención. La única atención que te debe importar es la tuya.

Que me insistan. Nadie te puede apresurar.

Que me presionen. Nadie te presiona eres tu el que te sientes presionado.

Que no me hagan caso. No es necesario.

Que no me valoren. Tú ya eres muy valioso.

No controlarlo todo. Nadie puede controlarlo todo.

No poder solucionarlo todo. No todo tiene solución.

No ser infalible. Nadie es infalible.

Sentirme un ave enjaulada. Te puedes sentir como desees.

Que me hagan planes. Puedes aceptarlos o rechazarlos.

Que me manipulen. No aceptes que te manipulen.

Que me tomen el pelo. Nadie puede hacerlo si tú no quieres.

Que me mientan. La mentira forma parte de la vida.

Que me insulten. ¿A quién insultan?

Que me griten. ¿A quién gritan?

Que me falten al respeto. ¿A quién faltan al respeto?

cirugia


No existe cirugía para el alma
Ni quiste que pueda ser extirpado
De lo mas hondo de un ser humano.
Se puede arrancar la masa purulenta
Pero no la cicatriz profunda
La verdadera
Muchas veces nos hieren
Y herimos sin querer
Es la forma mas dolorosa
Nada peor que causar dolor
Ignorándolo
Mi alma a veces cruje y se resiente
Por alguna palabra pronunciada
Posiblemente sin maldad
Pero que en mi código milenario
Tiene connotaciones de ofensa
De desprecio o peor
De indiferencia
Entonces me revelo y procuro
Causar mas dolor aun, y mas intenso
Es una respuesta de debilidad
Pero es la que herede
La que conozco
Quisiera dominar lo conocido
Yo se que lo intento





martes, 25 de enero de 2011

Oh capitán, mi capitán



Oh Capitán, mi capitán!!

Oh Capitán, mi Capitán:
nuestro azaroso viaje ha terminado.
Al fin venció la nave y el premio fue ganado.
Ya el puerto se halla próximo,
ya se oye la campana
y ver se puede el pueblo que entre vítores,
con la mirada sigue la nao soberana.

Mas ¿no ves, corazón, oh corazón,
cómo los hilos rojos van rodando
sobre el puente en el cual mi Capitán
permanece extendido, helado y muerto?

Oh Capitán, mi Capitán:
levántate aguerrido y escucha cual te llaman
tropeles de campanas.
Por ti se izan banderas y los clarines claman.
Son para ti los ramos, las coronas, las cintas.

Por ti la multitud se arremolina,
por ti llora, por ti su alma llamea
y la mirada ansiosa, con verte, se recrea.

Oh Capitán, ¡mi Padre amado!
Voy mi brazo a poner sobre tu cuello.
Es sólo una ilusión que en este puente
te encuentres extendido, helado y muerto.

Mi padre no responde.
Sus labios no se mueven.
Está pálido, pálido. Casi sin pulso, inerte.
No puede ya animarle mi ansioso brazo fuerte.
Anclada está la nave: su ruta ha concluido.
Feliz entra en el puerto de vuelta de su viaje.
La nave ya ha vencido la furia del oleaje.
Oh playas, alegraos; sonad, claras campanas
en tanto que camino con paso triste, incierto,
por el puente do está mi Capitán
para siempre extendido, helado y muerto.

Walt Whitman

la poesia es un arma cargada de futuro




Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.


Neruda


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POEMA XX
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda, poeta chileno (1904-1973)

Neruda

POEMA 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma

emerges de las cosas, llena del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,

y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda, 1924


Podcast: Poema XV Neruda

Podcast: Poema XV Neruda

miércoles, 19 de enero de 2011

Otis Redding-Sitting on the dock of the bay

delirar

La casa que me ofreciste
la mano a medio estirar
y tus ojos apagados
una pena deslizar
te espero junto al periplo
o al piélago sublime de orlas
y gargantillas
y al salitre del llorar
no esperes guías ni apoyos
ya no hay nadie a quien guiar
el aullido de mis dias
son rojos de descifrar
ya no esperes mas tormentas
tan solo mi delirar.


viernes, 14 de enero de 2011

Increible Cortazar


Nadie habrá dejado de observar que con frequencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situá un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de transladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

John Lennon


John Lennon
Cuando nos apostamos frente al edificio que hace la esquina entre la 72 street y Central Park West me di cuenta de que los más jóvenes no habían nacido todavía cuando en aquella acera, frente a la puerta del edificio, fue asesinado John Lennon, un líder musical al que todos, jóvenes y mayores, admiramos por igual. Porque han pasado ya treinta años de aquella tragedia. Parece que fue ayer cuando un loco con pistola se cargó al creador, pero han pasado treinta años.

Pienso ahora, al ritmo de una de mis canciones preferidas, que si Lennon hubiera sobrevivido al embate del loco y de sus balas, serían muchas más, docenas quizás, las composiciones musicales que habría inventado para regocijo de quienes disfrutamos con sus obras. Pienso que el loco, además de segar una vida, lo cual nunca tiene excusa, acrecentó su fechoría privándonos de esas músicas que nunca llegaron a salir de la cabeza o del corazón de John.

Un delito equiparable a quienes asesinaron a García Lorca o a Miguel Hernández, impidiéndoles materializar una gran parte de la obra que habrían realizado si aquellos salvajes no hubieran torcido su destino con su implacable afán de acallar voces contrarias a su ideología.

Nos queda el consuelo de los versos y de la música. Y nos lo aplicamos como bálsamo contra la indignación.